1. Orientar a las y los estudiantes en el establecimiento de un sistema de valores humanos universales y de fe cristiana que constituyan una firme referencia de vida y que dirijan su desarrollo integral: afectivo, cognitivo, psicosocial, artístico y tecnológico.
2. Orientar a las y los estudiantes en el descubrimiento de su propia identidad y unicidad, mediante la auto reflexión y la participación en actividades diversas que despierten sus propios gustos y preferencias.

3. Fomentar un ambiente de solidaridad, respeto y participación en el entorno escolar y comunitario, que los capacite para identificarse y relacionarse con su entorno social: nacional, regional y global.

4. Ofrecer las oportunidades para desarrollar sus competencias cognitivas a partir de sus conocimientos previos, enriquecidos por los saberes científicos y tecnológicos, con finalidades diversas: organización, comunicación, discusión y aplicación de sus experiencias para la resolución de problemas de la vida diaria o comunitaria.

5. Ofrecer las oportunidades para desarrollar la capacidad de: toma de decisiones y de responsabilidades que le permitan autodirigir sus procesos de aprendizaje personal y académico.

6. Propiciar el respeto a los deberes y derechos que conlleva ser ciudadanos de una nación democrática, ejercitándolos en la participación organizada y en el diálogo respetuoso, como principales vías para integrarse activamente a la sociedad.

7. Propiciar el respeto y la tolerancia hacia la diversidad cultural y humana sin perder las características esenciales de la propia cultura y de la individualidad; mediante celebraciones e intercambios multiculturales.

8. Propiciar el respeto hacia el medio ambiente natural, demostrando – con posiciones y acciones concretas en la escuela y en la comunidad – que contribuyen con el uso racional y preservación de los recursos naturales.

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